Las instituciones y los organismos públicos desarrollan su actividad en contextos donde la comunicación incide directamente en la confianza, la legitimidad y la calidad de las relaciones que sostienen con ciudadanos, sectores, organizaciones y otros actores de su entorno.
El trabajo estratégico permite ordenar prioridades, mejorar la coherencia institucional, fortalecer los procesos de información y vinculación y acompañar decisiones que requieren claridad, responsabilidad y capacidad de articulación.
Áreas de trabajo